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Cíparu: la curiosidad de Otoño

No hace mucho, lanzaba una encuesta en Instagram en la que solicitaba información general sobre el otoño y como nos relacionamos con esta estación.

En uno de esos momentos en los que mi cerebro está a mil cosas, de repente surge una sensación reconocible que me hace frenar en seco y permanecer durante unos instantes estado de desconexión. Como suspendido en un limbo, presente en la nada donde surge un pensamiento traído de la mano del frescor característico de las tardes de verano y el recuerdo de un concreto sabor. Ya llega el otoño.

Es entonces cuando vienen a rodearte esos olores, sensaciones y recuerdos tan característicos y propios de lo que está por manifestarse.
Si bien es cierto que la naturaleza sigue su propio ritmo, ajena por completo a nuestros calendarios impostados, la transición se acelera y las primeras lluvias otoñales acarician los suelos un tanto resecos que agradecen, al igual que yo, un poco menos de calor.

Quien más quien menos desea que pase ya el verano. Sin embargo, lo más curioso es que a la gran mayoría no le agrada el otoño. Comprenden la belleza de los ocres y rojos entreverados con verdes que se niegan a irse. Agradecen los frutos de esta época y disfrutan de otras viandas con fervor casi religioso. Pero, no les gusta el otoño.

En todo caso, lo notable de este momento de transformación hacia la época oscura del año es la narrativa del cambio y como su verbo, personajes y trama, desenlazan en una, si no la más, sustanciosa y opulenta estación.

Me voy a dejar ya de romanticismos.

Lo que interesa es el guisar, comer y vuelta a empezar. A fin de cuentas, es éste un placer que, bien gestionado, aporta más alegrías que arrepentimientos.

Más allá de la maravillosa caza, las sabrosísimas setas, las avellanas, nueces y castañas, jugosos higos o manzanas, existen otros propios del otoño que han caído en el abandono de la olvidadiza memoria popular.

Sobre algunos frutos pregunté en esa encuesta y me sorprendió que, una buena cantidad, relacionaban las calabazas con Halloween. Por una parte, que pena. Por otra he de alabar la eficacia del marketing hollywoodiense. Cosa que ni me va ni me viene, pero pocos dieron una respuesta diferente.
He de decir, por cierto, que aquí en España también hemos usado para alumbrar (o espantar, dependiendo de la zona) a las difuntas almas, lámparas vegetales. Concretamente hechas de nabos a los que operamos de la misma forma que la calabaza.

Continuando con los frutos, mas allá de los típicos, preguntaba yo sobre uno en concreto que me apasiona: el carápanu, carampano, cadápanu, carapu o cíparu (todos nombres en Asturias y alrededores). Lo que viene siendo el níspero europeo o nispolero y su fruto níspola.

De nombre botánico Mespilus germanica, árbol o arbusto (no lo tengo claro ya que hay discrepancia entre autores) del que se ha aprovechado todo, no solo sus frutos. En zonas de Valencia se utilizaron sus hojas como ingrediente en fórmulas medicinales para tratar resfriados. Su madera para combustible y fabricación de multitud de útiles, entre ellos látigos, mangos de paraguas o tableros de ajedrez (Erice, 2019). Otra curiosidad más es que, en estado natural, este vegetal tiene espinas, mientras que su versión domesticada no.

El fruto madura en la profundidad del otoño, debiendo comerse cuando su consistencia es floja y su carne torna hacia pulpa marrón que da la sensación de estar podrida. Tratar de consumir el fruto antes de llegar a este estado resulta un poco difícil debido a su astringencia. De manera tradicional se han recolectado y conservado entre paja para provocar su maduración. Al alcanzar el punto óptimo se vuelve azúcar, con un sabor que recuerda a la magaya resultante del prensado de la manzana durante el proceso de elaboración de la sidra. De textura pulposa y cierto toque alcohólico, satura con rapidez el paladar. Aunque quieras comer muchos no te lo lleva la lengua. La lástima es que no aguantan demasiado tiempo maduros y pronto comienzan a fermentar, avinagrar y perderse. Es necesario entonces modificar su formato, transformándolo en salsas, mermeladas, licores, o como elemento aromatizante en bizcochos, galletas o helados (nunca hace demasiado frío para un helado).

Ricos en carbohidratos y minerales, los carápanos se han utilizado, en ciertas zonas de Cataluña, con fines medicinales  para tratar las diarreas. En Asturias y resto de Picos de Europa también como medicina, esta vez para el alma en forma de licor. Sin olvidar que ha formado parte como aromático para vinos y, por evolución natural, vinagres.

Su morfología ha llevado a las gentes de antaño a inventar dichos sobre este fruto, como por ejemplo “Cinco oreyes y un pie, cíparu e.” recogido en varios concejos asturianos diferenciado tan solo por la gramática propia de cada zona.

Pese a que en nuestro país su consumo ha ido en continuado declive hasta casi su extinción, en otros lugares de la vieja Europa como en el Piamonte (Italia) aún mantiene su relevancia. Muestra de ello son los festejos alrededor del Puciu, coincidente con San Nicolao, celebrándose fruto y santo mediante una vigilia en la que los hombres, entre otras cosas, cocinan una contundente sopa.

Aún es pronto para disfrutar de ellos, pero si no los has probado, te invito a que lo hagas llegado el momento y descubrirás uno de esos sabores que permanecen dormidos en nuestra memoria genética.En mi Instagram te mantendré al día de su evolución.

Bibliografía y Webgrafía

Erice, A. (2019). El libro de las plantas olvidadas (1st ed., pp. 88 – 93). Barcelona: Ariel.

San Miguel López, E., Morales Valverde, R., & Pardo de Santayana, M. (2004). Etnobotánica de Piloña (Asturias). Madrid: Universidad Autónoma de Madrid.

Pardo de Santayana, Manuel; Morales, Ramón; Tardío, Javier; Aceituno-Mata, Laura y Molina, María (editores). 2018. INVENTARIO ESPAÑOL DE LOS CONOCIMIENTOS TRADICIONALES RELATIVOS A LA BIODIVERSIDAD. FASE II (2). Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Madrid. 425 pp. (pp. 267 – 269).

Romo i Díez, A., & Sierra i Ràfols, E. (1996). Frutos silvestres de la península ibérica (1st ed., p. 139). Barcelona: Planeta.

User, S. (2020). La fiera dei Puciu e di San Nicolao. Retrieved 25 September 2020, from http://www.proloco-farigliano.it/la-fiera-dei-puciu-e-di-san-nicolao

Fiera dei Puciu e di San Nicolao a Farigliano | 2019 | (CN) Piemonte | eventi e sagre. (2020). Retrieved 25 September 2020, from https://www.eventiesagre.it/Eventi_Vari/3581_Fiera+dei+Puciu+e+di+San+Nicolao.html

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